El limerick es una forma poética que contiene cinco versos. Generalmente dos versos de once sílabas, dos de siete sílabas y un verso final de once sílabas. Suelen rimar los versos uno, dos y cinco, por un lado, y tres y cuatro por otro (A-A-B-B-A). La gran innovación se debe al juego con el lenguaje. Por un lado, por su musicalidad ya que el sonido por momentos se adelanta al significado. Por otra parte, debido el sentido, que en realidad es un sin sentido (llamado nonsense). Por lo general, son breves historias absurdas referidas a personas o lugares.
Esta forma poética proviene de la poesía británica de tradición oral y está ligada a las nursery rhymes y otros tipos de poesía popular infantil. Suele atribuírsele su invención a Edwear Lear porque, si bien el nunca los llamó de este modo, fue quien le dio la forma definitiva alre
dedor de 1830. En 1846 publicó por primera vez A Book of Nonsense con el seudónimo de Derry Down Derry, esta obra tenía setenta y dos limericks distribuidos en dos volúmenes. En 1855 publicó por segunda vez A Book of Nonsense y en el año 1861 el libro fue editado nuevamente, esta vez sí con el nombre de Edward Lear en la tapa, esta edición contaba con 112 limericks. El poeta ilustraba sus limericks, a veces las imágenes repetían información pero muchas otras complementaban el poema.
There was an Old Man with a beard, Había un hombre de baba espesa
who said, `It is just as I feared! Que dijo: “¡Vaya sorpresa
two Owls and a Hen, una gallina y dos lechuzas
four Larks and a Wren, cuatro calandrias y una grulla
Have all built their nests in my beard!´anidaron en medio de mi barba espesa!”
Edward Lear, El cuento de los cuatro niños que dieron la vuelta al mundo (y algunos limericks).
Entre los poetas argentinos que cultivaron la forma, es indiscutible el exquisito trabajo de María Elena Walsh, quien tuvo una infancia rodeada de nursery rhymes debido a su padre inglés. Es posible pensar los limericks de Zoo loco, publicado por primera vez en 1964, en diálogo con los maestros del absurdo, Edwar Lear y Lewis Carrol. La gran diferencia de la juglaresa argentina reside en que sus poemas están protagonizados por animales.
Algunos limericks argentinos:
En medio del mar nada un Atún
estilo mariposa y a tuntún.
Nadando a la carrera
quizás ganar espera
si no la Maratón, la Maratún.
María Elena Walsh, en Zoo loco.
Un gigante con fama de elegante
fue a comer a un lujoso restaurante
pero en esa ocasión
hizo un gran papelón
cuando se atragantó con un guisante.
María Inés Garibaldi, en Limericks mónstruicos (Inédito)
Muy lindo el post, Pilar y gracias por publicar mi limerick!!!
Me alegro de que te guste, María Inés. De nada, y gracias a vos por permitir compartirlo (¡y por escribirlo, claro!)