Reseña: El auténtico Winnie Pooh

  • winnieTítulo: Historias de Winny de Puh
  • Escritor: Alan A. Milne
  • Ilustrador: Ernest H. Shepard
  • Editorial: Valdemar
  • ISBN: 84-7702-557-6
  • Tipo de texto: novela
  • Primera edición: 2006

Historias de Winny de Puh es un libro que contiene dos relatos: Winny de Puh, publicado originalmente en inglés en 1926 como Winnie the Pooh, y El rincón de Puh, que vio la luz por primera vez en inglés en 1928 bajo el título The House at Pooh Corner.

Milne escribió inicialmente estas historias para su hijo Christopher Robin quien a su vez es el narratario, es decir, es el personaje al que se dirige el narrador. Y otra particularidad es que Winny es el oso de peluche de Christopher y los demás personajes también son muñecos del niño.

En esta ocasión nos centraremos en el primer relato. Winny de Puh contiene diez capítulos compuestos por una presentación, la narración de una aventura por capítulo y un cierre; en la presentación, en la despedida y a veces través de breves intervenciones en los relatos de las aventuras el narrador se dirige a Christopher. El texto tiene una estructura circular ya que  la imagen inicial, en la que un niño está bajando la escalera y arrastrando un oso de peluche llamado Winny, se repite al final de la historia con la variante de que Christopher ahora sube la escalera. Esta potente imagen de inicio y cierre del macrorelato está descripta a través del lenguaje y reforzada por las ilustraciones originales de Shepard. Los dibujos son retratos del natural ya que el ilustrador pasó una temporada en la casa de los Milne, aunque también se dice que la fisonomía de Winny responde al oso de dormir del hijo de Shepard.

 

¿Qué hace de Winny de Puh una obra exquisita?

Por un lado, el estilo de Milne se acerca al de otros dos grandes autores ingleses y maestros del nonsense, Lewis Carrol y Edward Lear. En Winny de Puh el juego con el lenguaje y la incorporación de poemas y canciones, bastante bien resuelto en la traducción de Isabel Gortázar dada la dificultad de la tarea, atrapan al lector a través del humor y la musicalidad de las palabras. Y así como Winny y sus amigos exploran el bosque, en el discurso de Milne pareciera que tampoco quedó sin sitio sin explorar ya que juega también con el lenguaje en el espacio, por ejemplo, cuando transmite la opinión de Porquete mientras se halla en el interior de la bolsa de la mamá canguro Kanga:

Si                                     que                                     ¡Ay!

    esto                    creo      me

            es           no                    guste     absoluto

                volar,                                   en

 

Por otra parte,  la conformación de los personajes desborda dulzura y originalidad por su calidad de muñecos. Winny, por ejemplo, es un oso de poco cerebro ya que su cabeza está llena de aserrín (puesto que éste era el contenido de los muñecos en esa época), extremadamente goloso y de gran corazón. Llama la atención la personalidad de Iíyoo, un burro melancólico, pesimista y siempre triste; un día pierde su rabo, Winny lo busca y encuentra y Christopher se ocupa de colocarlo en su lugar, tal vez esto remita  al juego de colocarle la cola al burro o al chancho. Cabe aclarar que los personajes casi no son descriptos por el narrador sino que se construyen a través de los diálogos y su aspecto se completa en las ilustraciones. El hecho de que Porquete es un cerdito no lo dice el texto sino la imagen.

Es posible pensar que Winny constituye una gran obra de la literatura en general y es una de las obras maestras de la literatura infantil en particular. Como señala Alfredo Lara López en el prólogo de esta edición junto con la Alicia de Carrol, el Peter Pan de Barrie y El viento en los Sauces de Kenneth Grahame, Winny es uno de los cuatro, no grandes, ENORMES, clásicos de la literatura escrita para niños. Y una carambola final que pone en relación a tres de ellos (Dios los cría y ellos se juntan…): Barrie y Milne fueron amigos íntimos; incluso Barrie ayudó a que Milne estrenara su primera obra de teatro. Por otra parte, Milne adaptó para el teatro El viento en los sauces de Grahame, y de Shepard son, tanto las ilustraciones originales de Winnie, como las de El viento en los sauces

Las historias de winny de Puh pueden ser disfrutadas por chicos y grandes. Y es una pena que hoy se conozcan casi exclusivamente a través de las versiones de Disney que toman poco de la riqueza literaria, además de aportar valores materiales e intereses comerciales, todo bien ataviado con mucho merchandising, que se alejan del auténtico Winnie.

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